Jigging
El jigging es una técnica de pesca que consiste en animar un señuelo metálico pesado (jig) con movimientos verticales o semiverticales para imitar un pez presa herido o débil. Es muy efectiva tanto en mar como en agua dulce para capturar grandes depredadores.
También conocido como: jigging vertical, pesca con jigs
El jigging es una de las técnicas de pesca deportiva más versátiles y efectivas del panorama actual. Consiste en usar un señuelo metálico llamado jig, cuyo peso oscila entre 40 g y más de 400 g según la profundidad y la corriente, y animarlo con golpes de caña y recogida de carrete para que ascienda y caiga con un movimiento errático, imitando a un pez presa débil o herido.
Tipos de jigging
- Speed jigging: movimientos rápidos y continuos con recuperación veloz. Ideal para especies pelágicas como la serviola, el atún o la palometa. Se trabaja a media agua o en superficie.
- Slow jigging: cadencia lenta con amplias caídas horizontales del jig. Muy efectivo para especies demersales como el dentón, el pargo o la cherna. Es la modalidad que más ha crecido en España en los últimos años.
- Micro jigging: jigs de entre 10 y 60 g, usados con material ligero en zonas rocosas o de poca profundidad. Funciona muy bien para sargos, lubinas y otros depredadores costeros.
Material necesario
Para iniciarse necesitas una caña de jigging con acción rápida o moderada-rápida (entre 1,50 m y 1,90 m), un carrete robusto con capacidad para trenza PE 1 a PE 2,5 y un surtido de jigs entre 80 g y 200 g para profundidades de 30 a 80 metros. El presupuesto de iniciación parte de 150-200 € para un equipo funcional. Como bajo de línea usa fluorocarbono de 0,40-0,60 mm para resistir dientes y roces.
Cuándo y dónde practicarlo
Se puede practicar durante todo el año, aunque la primavera y el verano son las mejores épocas para especies pelágicas. En España destacan el Mediterráneo (Baleares, Costa Brava, Almería) y el Atlántico norte (Galicia, Cantábrico) para serviola, atún, dentón y mero. Se practica principalmente desde embarcación, aunque el micro jigging también funciona desde costa rocosa y espigones.
Errores más comunes
- No variar el ritmo: los peces se acostumbran al patrón, hay que cambiar cadencia y longitud de palada cada cierto tiempo.
- Jig demasiado ligero para la profundidad: pierde verticalidad y efectividad. Regla orientativa: 10 g por cada 10 metros de fondo en corriente moderada.
- Descuidar el bajo de línea: un fluorocarbono resistente evita cortes y mordiscos inesperados de especies con dientes.
Preguntas frecuentes sobre Jigging
¿Qué peso de jig debo usar para jigging?
Entre 80-150 g para fondos de 40-70 m. A más profundidad y corriente, más peso necesitas.
¿Qué especies se pescan con jigging en España?
Dentón, serviola, pargo, cherna, atún, bonito y mero, según zona y estación del año.
¿Se puede hacer jigging desde la orilla?
Sí, con micro jigging desde rocas o espigones usando jigs de 10-60 g y caña ligera de spinning.